Existen muchos factores que pueden interferir en una buena noche de sueño, desde el estrés laboral, las responsabilidades y obligaciones, e incluso el clima. No es de extrañar que, a veces, resulte difícil lograr dormir plácidamente.

En verano, el calor puede ser insoportable, impidiendo que peguemos un ojo. Y en invierno hay noches en las que por más que nos abriguemos de mil maneras el frío sigue intacto. 

¿Sabías que la temperatura recomendada para tener un buen descanso está entre los 19°C y 21°C?

Según un estudio publicado por la Revista Frontiers in Neuroscience en el 2019, ese es el rango ideal para poder dormir sin problemas. Sin embargo, estando a una misma temperatura en una habitación, dos personas pueden tener sensaciones térmicas diferentes. Esto se debe a condiciones como la rutina previa al sueño, la ropa de cama, la toma de medicamentos, el pijama que utilizas, entre otros.

Además, mientras dormimos el cuerpo experimenta cambios de temperatura, por ejemplo, durante la fase del sueño profundo, más conocida como REM, el cuerpo disminuye más su temperatura y se ajusta al ambiente. En general, al momento de dormir el cuerpo suele enfriarse, pero esto puede no ocurrir en zonas con climas extremos ya que nuestro cuerpo luchará por adaptarse, siendo el sudor una de estas herramientas regulatorias en esta batalla nocturna.

Por eso, desde In Bloom queremos ayudarte a que puedas dormir fresca y recargues la energía que necesitas para comenzar tu día de la mejor manera. ¡Toma nota!

Mantén el ambiente fresco

Durante el día, cierra las cortinas o persianas de tu habitación para que no pase el sol o el frío. Asegúrate de cerrar las ventanas de la casa si está muy soleado para que no entre aire caliente y antes de ir a dormir puedes abrirlas para que entre la brisa. De esta manera, la temperatura del ambiente se mantendrá regulada para cuando llegue tu hora de dormir.

Date una ducha antes de dormir

Una ducha antes de dormir es una buena idea para tener un mejor descanso. Como ya sabemos, nuestro cuerpo tiende a enfriarse de forma natural por la noche a medida que se acerca la hora de dormir. Al ducharnos, contribuimos a elevar de forma artificial nuestra temperatura corporal lo que ayuda a un enfriamiento más acelerado que estimula el sueño. Por lo tanto, un baño por la noche nos ayuda a relajar el cuerpo, liberar tensión muscular y a conciliar mejor el sueño.

Ponte cómoda

Así como en las mañanas te tomas tu tiempo para elegir que te vas a poner para ir a trabajar, la ropa de pijama nos permite relajarnos una vez finalizado el día. En la mayoría de los casos un buen pijama te ayudará a mantenerte abrigada y cómoda mientras duermes. 

La comodidad siempre es primero y llevar un pijama holgado te da la ventaja de poder moverte como quieras. La facilidad de movimiento ayuda a mejorar la calidad del sueño y a que tengas una noche de buen descanso. 

¡Disfruta de la comodidad en compañía de nuestros pijamas!

Por otro lado, los pijamas ayudan a informar al cuerpo que ya es hora de dormir. Esto es muy importante para ayudar a nuestro cuerpo a acostumbrarse a tener buenos hábitos de sueño. Los pijamas de algodón pima o modal son buenos aliados para esto. Te recomendamos elegir pijamas largos en la temporada de frío y pijamas cortos en la temporada de calor para garantizar protección y comodidad.

Ya sea que prefieras usar camisones, shorts, pantalones, o conjuntos; en In Bloom tenemos diversas opciones para que elijas la que más se acomode a tus gustos. Descubre toda nuestra colección de pijamas aquí.

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